¿Eres un viajero o un turista?

Si deseamos hacer una diferenciación entre turistas y viajeros, quizás nos resulte algo complicado pues ambos son parte de la misma actividad, por lo que, es posible que nos hayamos comportado como uno, o también como otro en alguno de nuestros viajes.

Sin embargo, si aún se requiere hacer alguna diferencia entre sus actitudes, entonces has de saber que éstas no radican en el tipo de fotos que son tomadas, pues la actitud inmediata cuando se deja todo para viajar sin poca o mucha planeación que se realice de un viaje, si se lleva maleta o mochila y menos aún la cantidad de objetos o cosas que se empaquen, quizás son las que pueden hacernos diferenciarla.

Las diferencias entre viajero y turista suelen ser algo más intangible, por lo que se puede reconocer a un viajero o a un turista cuando estamos en la ciudad, o con sus familias, amigos o siendo ellos mismos. Lo que sí es importante destacar, es que los dos roles pueden ser intercambiables sin que uno, u otro sean buenos o malos, solo se trata de una decisión personal, más allá de que a las personas les agrada el hecho de asignarle nombres a todo.

En todo caso, la diferencia entre turista y viajero, podría recaer en su actitud para dar pie a que no hayan límites para acudir hacia lo desconocido. El turista es un observador y cuenta con la cualidad de mirar con asombro todas aquellas diferencias culturales que pueden hacerse presente en los diversos lugares, aunque no se haga partícipe de ellas. Un turista puede ser reconocido ya que cuando retorna de un viaje, este puede hacer referencia a cosas como las siguientes: Vi que en la India, las personas acostumbran a preparar hojas con tabaco acompañadas de una extraña pasta, y fui a tomarles una foto.

En el caso del viajero, ante la misma situación este dirá: Estando en la India, vi que venden hojas de betel con nuez de areca, tabaco y una pasta de menta, lo que llamo mi atención, por lo que me acerqué y compre una mientras me hice una selfie con los dientes enrojecidos por masticarlo. De ello podemos extraer que las selfies no hacen al turista, pero observar sin actuar si.

Muchas personas han podido comportarse como ambos, pueden acudir a lugares donde observan pero no participan de el entorno y de sus actividades. Pueden apreciar cantidades de rituales, costumbres y tradiciones pero sin involucrarse, solo observan y se asombran con lo que ven, como lo haría cualquier turista.

Un viajero siempre va a preferir encontrar su camino, mas no, continuar los pasos de otros. Por una cuestión de limitación de tiempo o quizás de seguridad, algunas personas no pueden darse el lujo de irse por mucho tiempo por lo que prefieren aprovechar al máximo cuando es momento de ir a sus viaje, convirtiéndolos de forma automática en malos viajeros.